La orden de ir3 min de lectura

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:18-20

El evangelista Mateo escribió con su pensamiento centrado en Cristo como Rey. La palabra reino aparece más de cincuenta veces en su evangelio. Nos enseña a orar por la venida del reino, en el capítulo trece nos relata las parábolas relacionadas a la expansión global de dicho dominio real; nos cuenta que Jesús envió a sus discípulos a decir “el reino de Dios se ha acercado”, nos muestra que la segunda venida de Cristo se relaciona con la predicación del reino (Mt.24:14). Y entonces no es extraño que culmine con la orden de hacer llegar Su reino hasta lo último de la tierra.

En este corto pasaje tenemos varios verbos en imperativo, o sea que son órdenes. No son sugerencias, no se ofrece otra alternativa, por eso a través de los años este pasaje pasó a conocerse como la gran comisión, el gran mandato dado a todos los discípulos de Cristo.

Reflexionando en estos imperativos, el primero que tenemos es ID, vayan, sugiere movimiento. No hay posibilidad de interpretar que voy, quedándome en el mismo lugar. Muchos oran preguntando si ir, cuando la oración tendría que ser si tenemos permiso para quedarnos, porque la orden de ir ya ha sido dada.

Algunas consideraciones al respecto:

1. Cuando Jesús daba orden a los demonios, estos obedecían, como por ejemplo cuando les ordenó salir del gadareno y entrar en los cerdos. ¿Puede ser que tengamos una obediencia menor a la de los demonios? ¿O será que ellos entienden el señorío mejor que nosotros?

2. Las primicias de la predicación fueron para las ovejas perdidas de la casa de Israel y eso sigue vigente (sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel Mateo 10:6). El interés del Padre por Israel no ha menguado, la relación de los gentiles con el Rey despertará a celos a los hijos de Abraham, quienes se volverán a su Señor.

3. ¿Qué significa ir a todas las naciones? Naciones, en el original griego es ethne, que significa grupos humanos, comunidades, de allí se deriva etnia. Podemos ir a las naciones sin salir de nuestra ciudad, hay muchos grupos humanos por alcanzar: tribus urbanas, grupos ideológicos, grupos etarios (niños, adolescentes, ancianos, etc)

4.
Ir no es romántico, Jesús les dijo a sus discípulos que los enviaba como ovejas en medio de lobos. Siempre va a haber peligros o adversidades si nos movemos en obediencia, pero allí es donde se enlaza con el versículo dieciocho: “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” y con el veinte: “estoy con ustedes hasta el fin”. Ir implica enfrentar a los lobos, movernos en medio de ellos, pero sabiendo quién está con nosotros y qué poder posee.

Volvemos a decir: «IR» no es opcional, entonces queda por ver qué nos está reteniendo de hacer la voluntad de Padre. Pueden ser muchos factores, pero para que nos muestre qué nos detiene tenemos la preciosa voz del Espíritu, quien nos guía a toda verdad.

¿Puedes decir con nosotros: “hoy me determino a perfeccionar mi obediencia haciendo la voluntad del Padre y asumo el compromiso de ir a donde me envíe”?

Recuerda, ir no implica viajar largas distancias, simplemente salir de nosotros mismos, mirar hacia los costados y ver cuántas personas todavía no viven vidas rendidas al gobierno del Rey y decidir hacer algo al respecto.

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