«Jesús como novio»6 min de lectura

Mateo 24 y 25 son parte del mismo discurso de Jesús, el sermón del olivar. En Mateo 24 Jesús comienza a responder la pregunta de sus discípulos acerca de cuándo serán las cosas que el Maestro predijo en Mateo 23, tenemos allí ese pasaje que tanta curiosidad despierta acerca de las señales, la tribulación y más.

Cuando llegamos a Mateo 25 encontramos lo necesario para estar preparados para ese tiempo que se describe anteriormente. Jesús no solo nos dice cómo será el “clima” de la época, sino que nos alerta acerca de los necesario para transitarlo.

La primera parábola es la de las diez vírgenes que se están preparando para ser parte del cortejo nupcial. El énfasis de este pasaje es la necesidad de preparación individual anticipada. El mensaje es muy claro, no podemos conseguir a último momento lo necesario, no hay tiempo de construir un refugio cuando ya tenemos la tormenta encima o un bote salvavidas cuando ya estamos naufragando en alta mar.

Hemos leído, estudiando y escuchado muchas veces acerca de las cinco prudentes y las cinco insensatas, pero al transitar este capítulo me gustaría que podamos reflexionar en el otro protagonista de esta parábola, el Novio.

Sé que las parábolas tienen reglas de interpretación y por eso resalto que hay un énfasis de enseñanza que no podemos pasar por alto: preparación individual anticipada. Pero me gustaría que podamos ver el vislumbre de Cristo que tenemos en este texto, sin torcer el sentido de la enseñanza que Cristo le quiso dar y que es lo más importante por esa misma razón.

Aquí Cristo está significado en el Novio. Para comprender un poco mejor es bueno adentrarnos en el contexto, en el Medio Oriente de esa época el novio era la figura central, para el día de la boda ya se había realizado el desposorio, que era un compromiso con carácter legal el cual requería trámite de divorcio en caso de disolverse.

El día de la boda el novio iba a buscar a la novia, junto con sus amigos, a su casa de soltera, juntos comenzaban a dirigirse a su nuevo hogar conyugal y el cortejo, al que se sumarían estas muchachas con lámparas, los acompañaba hasta la casa, donde se realizaba la fiesta, la cual duraba varios días.

La llegada del novio era una sorpresa, no había una hora exacta, sino un día aproximado, por eso la necesidad de estar preparados y no dejar las cosas para último momento.Es en este contexto que Jesús relata una parábola que sería entendible para todos sus oyentes.

Veamos un poco al Novio de este pasaje en relación con Cristo:

  1. Es un novio que se tarda

Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Mateo 25:5  

         La tardanza del novio hizo que primero cabecearan y al fin sucumbieran al sueño. Como persona que ama la puntualidad y no me gusta esperar o hacerme esperar, siempre me sonó un poco mal que el novio se tardara, pareciera una falta de respeto. Pero tratemos de ver desde el otro lado, ¿qué estaba haciendo el novio que fue motivo de su tardanza?

a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas Hechos 3:21 

Estaba esperado el momento adecuado. En su corazón está el regresar lo antes posible

El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. Apocalipsis 22:20 

No es que incumplió su palabra, sino que sabe que la novia no está lista.

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9 

Es un novio que tarda por amor, para dar oportunidad, por paciencia. Que está ansioso por el reencuentro, pero lo demora por el bien de la novia.

Lo único que acelerará el regreso del Novio es que la novia esté lista. Entonces lo miremos desde las vírgenes o lo miremos desde la razón de la tardanza del Novio hay un solo mensaje: hay urgencia de preparación individual, lo cual llevará a la preparación colectiva.

2. Un novio inconmovible:

El momento más dramático del relato es cuando se cerró la puerta

Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Mat 25:10 

El verbo que se utiliza para “cerró” es un pretérito indefinido y denota una acción terminante, final y en este caso irreversible, sin vuelta atrás

Las  cinco vírgenes insensatas, al darse cuenta de la realidad de su situación, comenzaron a clamar desesperadamente, pero eso no logró cambiar la decisión del novio. Aunque comenzaron a llamarle “Señor”no lograron que hubiera cambio, la puerta se había cerrado y su falta de diligencia las había dejado fuera de la fiesta. Lo más duro de todo es la respuesta del Esposo:

Más Él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Mateo 25:12 

¿Qué Cristo nos muestra la parabola de las diez vírgenes? Un novio que retersa su venida por amor a la novia, que no está pendiete de lo que Él quisiera sino que se arma de amor paciente para regresar en el momento oportuno. Pero también nos muestra a alguien inflexible, que no romper sus propias reglas y a quien no hay forma de manipular cuando ha tomado una decision.

El día de arrepentimiento es hoy, el día de arreglar la lámpara es hoy, el día de cargar aceite es hoy. Tenemos un novio amoroso, que nos aguarda, pero que, a la vez en inconmovible, eso urge nuestra preparación. ¡Hoy es el día! Hay cosas que no pueden esperar a mañana.

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