5 consejos para tu experiencia con la Biblia 📖10 min de lectura

En nuestra vida como cristianos, el error más común es considerar que la Biblia es el libro de reglas de Dios. Sin embargo las Escrituras, desde Génesis hasta Apocalipsis nos cuentan una sola historia que es cómo Dios va a cumplir el más profundo deseo de su corazón: tener comunión y habitar con nosotros para siempre.

 â€œAhora Dios nos ha dado a conocer su misteriosa voluntad respecto a Cristo, la cual es llevar a cabo su propio buen plan. Y el plan es el siguiente: a su debido tiempo, Dios reunirá todas las cosas y las pondrá bajo la autoridad de Cristo, todas las cosas que están en el cielo y también las que están en la tierra.” Efesios 1:9-10 NTV

La esencia de la Biblia es contar el plan de Dios de tener comunión con nosotros. Comúnmente, este anhelo por relacionarse es fácil experimentarlo en la oración, donde nuestro espíritu se acerca al Espíritu Santo. También, cuando compartimos con hermanos en la fe, que nos inspiran, animan y comparten nuestra misma pasión por Cristo. Sin embargo estas no son las únicas formas de mantener comunión con Dios. Él también nos habla a través de su palabra escrita y la Biblia es una de las formas de la voz de Dios a través de la cual podemos experimentar su amor, su bondad, su sabiduría y su gracia. 

La Biblia no es solo un texto, sino que es su voz hablando a nuestro corazón con el poder de transformar nuestro espíritu y renovar nuestra manera de pensar. La Biblia es el único libro que cada vez que lo leemos, lo hacemos en presencia del autor

 Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos. Hebreos 4:12 NTV

¿Cómo hacemos para desarrollar una experiencia con Dios a través de las escrituras? Queremos compartirte 5 consejos que harán de tu lectura bíblica una experiencia poderosa con la presencia de Dios. 

1. Mantente expectante: leer la Biblia, no es simplemente enfrentarse a un texto, sino que implica querer escuchar a alguien. Por eso, la expectativa que tengas del encuentro que está por ocurrir es determinante. 

Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas día a día, aguardando en los postes de mi entrada. Proverbios 8:34

Dios bendice a aquellos que se mantienen expectantes. Cuando te estás por encontrar en una cita con alguien, si de antemano tienes una actitud negativa considerando que “nada bueno” va a suceder en ese encuentro, es probable que así sea. Cuando lees la palabra de Dios sucede lo mismo. Si mantienes tu corazón expectante confiando en que su palabra es una fuente de tesoros inagotables, probablemente salgas de ese encuentro con tu vida y mente más parecida a las de Jesús.

Lo mismo sucede con mi palabra. La envío y siempre produce fruto; logrará todo lo que yo quiero, y prosperará en todos los lugares donde yo la envíe. Isaías 55:11

2. Establece un horario: Cuando realmente quieres conocer a alguien necesitas ser intencional. Para hacerlo, probablemente agendas una cita o salida para conversar y profundizar en la relación con esa persona. En el libro de Eclesiastés (capítulo 3) podemos leer que todo en nuestras vidas tiene un tiempo. Lo mismo sucede con nuestra lectura bíblica, porque experimentar las Escrituras es querer porque es estar escuchando la voz de Dios a través de ellas. 

“Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza…” Colosenses 3:16 NVI

Si quieres un mayor desafío no solo establezcas “un horario”, sino que busca “el mejor horario”. Cuando Dios nos llama a buscarlo a él primero, no lo hace para asignar simplemente un orden de tareas, sino que también hace referencia a qué es lo más importante. No dejes para Dios los minutos que te “sobran” en el día. Ten la valentía de elegir y comprometerse con eso que eliges darle.

3. Escoge un lugar: En reiteradas ocasiones la Biblia nos describe cómo Jesús se apartaba para orar. 

“A menudo Jesús se retiraba a lugares donde podía estar solo para orar.” Lucas 5:16 PDT

Él buscaba un lugar específico para conectarse con Dios porque hacerlo era lo más importante para él. Si experimentar a Dios en las escrituras es una prioridad para tí, elige un ambiente al que te gusta ir para enfocarte en algo importante. Muchas veces queremos establecer una receta sobre cómo debe ser el ambiente para poder mantener una experiencia con Dios. Por eso recuerda que la verdadera adoración tiene que ver con entregar sin reservas tu corazón, pensamientos y deseos a Jesús y no tanto con seguir determinados protocolos religiosos o cantar ciertas canciones.

“Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo”. Romanos 12:1

4. Elimina las distracciones: Cuando Jesús se retiraba a orar no solo lo hacía para procurar el ambiente apropiado, sino también para evitar cualquier distracción que pudiera surgir. Al momento de proponerse experimentar las Escrituras, muchos logran establecer un momento y un excelente lugar para hacerlo. Pero luego de haber pasado un sustancial tiempo, se dan cuenta que han estado más conectados con las notificaciones de su celular que meditando en la palabra de Dios. Eliminar las distracciones será probablemente  uno de tus mayores desafíos. Muchos le asignan la culpa a su cónyuge o hijos que los distraen y no permiten su tiempo de reflexión, sin embargo Jesús también tenía familiares, amigos discípulos y hasta multitudes que le demandaban atención. Es tu responsabilidad saber cómo organizar aquellas situaciones externas que no puedes evitar. Por ejemplo, podrías solicitarle a tu núcleo familiar que en determinado tiempo procuren solo llamarte por emergencias. A pesar de todas las personas que lo rodeaban, Jesús siempre encontró un tiempo para conectarse con la voz de su Padre.

Estudios médicos han determinado que en la actualidad el foco de atención de una persona se ha reducido a un tiempo de 7 segundos. Luego de ese breve lapso, tiende a distraerse por otra cosa. Este dato tiene que encender en nosotros una alerta espiritual porque  Dios nos llama a vivir como centinelas de su palabra:

“Hijo de hombre, te he puesto como centinela para Israel. Cada vez que recibas un mensaje mío, adviértele a la gente de inmediato”. Ezequiel 3:17

La función principal de un centinela es mantener su foco y estar atento a lo que sucede a su alrededor. No es casualidad que la batalla más grande que se libera en contra de esta generación es por ganar su atención. Reducir y eliminar las distracciones nos es solo una recomendación es una necesidad para mantener nuestro espíritu encendido hasta el final.

¡Estén alerta! ¡Vigilen! Porque ustedes no saben cuándo llegará ese momento. Es como cuando un hombre sale de viaje y deja su casa al cuidado de sus siervos, cada uno con su tarea, y le manda al portero que vigile. Marcos 13:33-34

Te desafiamos a que te conviertas en un portero de la presencia y de la voz de Dios.

5. Enfoca tus emociones: Durante los primeros minutos de tu conexión con la palabra de Dios, concéntrate en lo que estás haciendo. Pon a descansar tus emociones:

“Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación.” Salmos 62:1

Muchas veces escuchamos solo para responder y no para entender. ¿Te imaginas una conversación donde solo tú seas el que está hablando? Tal vez puedas desahogar todas tus emociones, pero la idea de mantener una experiencia es poder llenarnos de la palabra de Dios que trae vida. Recuerda que te estás conectando con Dios y su voz no simplemente con un texto. No te enfoques en dar una respuesta, procura reflexionar y que esa palabra habite en tu corazón. Busca entender el corazón de amor, libertad y gracia reflejadas en las Escrituras

Muchas veces, al estar meditando la Biblia te das cuenta que aún tienes ese problema sin resolver en tu trabajo o recuerdas de aquel conflicto con un familiar o conocido. Nuestro corazón comienza a llenarse de ansiedad y preocupación y automáticamente dejas de prestarle atención a la voz de Dios a través de su palabra. Necesitas en este momento tomar autoridad sobre tus emociones y enfocarte. El Rey David tenía una gran experiencia en esta situación. Con una vida repleta de persecuciones, guerras, enemigos y traiciones, quién más justificado que él de tener ansiedad y preocupación. Sin embargo clamaba: 

“Alaba, alma mía al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguna de las cosas buenas que él te da”. Salmos 103:1-2

Cuando David era invadido por emociones que lo desconectaban del corazón del Señor, utilizaba el poder de la oración para restaurar el orden. Para hacer de nuestra experiencia con las Escrituras un tiempo de transformación y crecimiento, necesitamos posicionarnos en la identidad correcta, como hijos que leer las palabra que un padre da para alcanzar una vida plena. No somos llamados a “utilizar” las escrituras para justificar nuestras emociones, sino experimentarlo a Dios a través de ellas para ser verdaderamente transformados.

“Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva.” 1 Tesalonicenses 5:23 NTV

6. Busca entender el plan completo de Dios: La Biblia, de principio a fin, fue inspirada por Dios y nos cuenta su historia de amor para con nosotros y su plan. La Biblia está conformada por muchos libros, sin embargo cuenta 1 sola historia que cuenta el propósito de Dios de habitar con su Iglesia siendo una gran familia. 

Por eso, cada vez que te acerques a la palabra de Dios para profundizar en tu experiencia con él, pregúntate: esto que estoy leyendo, ¿en qué afecta mi vida? y ¿que hace que mi vida colabore para el plan de Dios?

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.” 1 Corintios 3:9

Dios nos ve como colaboradores de su plan, quiere involucrarnos en el cumplimiento de su propósito. Por eso, te desafiamos a que no te acerques a la Biblia solamente para satisfacer tus propios intereses, sino para poder comprender cuál es tu parte para avanzar en el propósito eterno de Dios y preparar el camino para su regreso. Recuerda que el evangelio completo es conocer lo que Él ya hizo, lo que está haciendo y también lo que va a hacer. El Espíritu Santo cuenta contigo para lo que está haciendo hoy y lo que hará en toda la tierra.

Crecer en experiencias con la palabra de Dios es un proceso, uno que va a durar toda nuestra vida. Queremos animarte a que nunca menosprecies aquellas pequeñas victorias. Para derrotar a Goliat, David tuvo que haber vencido a su primer oso, para construir una casa primero se debió haber puesto el primer ladrillo. Para mantener una relación de experiencias con Dios, se debió haber empezado por la primera. Ser perseverantes no solo te traerá éxito hoy, pero también facilitará tu vida mañana.

“Ya que has guardado mi mandato de ser constante, yo por mi parte te guardaré de la hora de tentación, que vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a los que viven en la tierra.” ‭‭Apocalipsis‬ ‭3:10‬ ‭NVI‬‬

Bendiciones,

Equipo TTL Training.

¿te gusto el artículo?

Share on facebook
Share on telegram