Entrenados en dar ejemplo3 min de lectura

…trata de ser un ejemplo para los demás cristianos. Que cuando todos oigan tu modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios. 1 Timoteo 12 TLA

Así que sigan mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo. 1 Corintios 11.1

Durante mucho tiempo me pesó la consigna de que «debemos cuidar el testimonio», parecía que los cristianos estábamos obligados a ser los mejores en todo ámbito, que nunca debíamos fallar en nada, que debíamos ser un ejemplo de perfección en cada cosa que dijéramos, hiciéramos o hasta aparentáramos. Es que el enfoque era opresor, debía dar ejemplo por los otros, por lo que digan, piensen o por lo que pudiera generar en ellos un simple paso en falso. Esa no es la idea de Pablo, tampoco la de Jesús. El apóstol nos decía que él trataba de imitar a Cristo, por eso estaba tranquilo de que él mismo era imitable.

Pero a la vez Jesús imitaba al Padre.

Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Juan 5.19

El dar ejemplo es fácil cuando seguimos el ejemplo. Los seres humanos tenemos la tendencia a imitar, en eso reside la fortaleza de los modelos, tanto para lo bueno como para lo malo. Es fácil, a veces, darse cuenta qué cantante o predicador influye a alguien cuando le escuchamos cantar o predicar, ya que, a veces sin querer, lo imita, sigue su modelo. Esa es la idea que tienen tanto Cristo como Pablo en mente: «porque veo y admiro, imito». Entonces ya no se trata de una pesada carga impuesta en la que, a menudo, tengo que fingir reacciones; sino que es una consecuencia natural de ver e imitar. Como el niño que camina como su padre, o sonríe como su madre; ni siquiera es consciente, pero lo ha aprendido por el ejemplo.

Pablo te decía a Timoteo: «que cuando vean como vives, traten de imitarte». Si vivimos como vemos que el Padre vive, entonces, sin ninguna duda, habrá gente que nos quiera imitar

Para entrenarnos en el ejemplo no te pedimos que te enfoques en si te imitan o no, sino si eres imitador de Cristo. Él se puso como ejemplo diciendo. «aprendan de mi…»

Cuanto más tiempo pasemos con Él, más le imitaremos, más fácil será parecernos a Él, el ser de ejemplo no será una carga sino una consecuencia natural de nuestro caminar a su lado.

Meditemos:

¿En qué áreas de mi carácter necesito imitar más a Jesús, de tal manera de ser imitable?

Recuerda, en la vida cristiana EL SECRETO ES EL SECRETO. No descuides tu tiempo en lo secreto y serás impregnado del carácter de Cristo.

 

7 comentarios en “Entrenados en dar ejemplo<span class="wtr-time-wrap after-title"><span class="wtr-time-number">3</span> min de lectura</span>”

  1. Wow! Maravilloso, Dios
    Es tan bueno, gracias por ser obedientes al padre y por reflejar todo lo que reciben de él. Ustedes de verdad son Embajadores del reino de Dios. Les amo en Cristo ?

  2. Gracias Equipo TTL.
    Y si, a veces es una carga pesada el querer hacer perfectos y no fallar para que los demás nos vean como ejemplo. Pero es muy importante más que todo, tener carácter que Cristo forma en nosotros, no es no equivocarnos, es saber como actuar si nos equivocamos.

    Me encanta el Blog, me ayuda mucho… porque me entreno con ustedes.
    Un abrazo

  3. La mejor manera de influenciar es el ejemplo, me gusta mucho lo que dices acerca de que se convierte en ocasiones en un peso o una obligación pero cuando no enfocamos en cristo e intimamos con el aprendemos de él. Bendiciones

  4. He dejado mi tiempo en el secreto y me está costando retomarlo. Es más creo, a veces, que no podré retomarlo. Las cargas me abruma pero anhelo volver a ser una con El. Gracias por cada Palabra compartida!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *